22.9.12

Elecciones de EE. UU. llegan a Los Simpsons: Homero vota por Romney

Elecciones de EE. UU. llegan a Los Simpsons: Homero vota por Romney:


"Obama prometió que crearía comisiones de la muerte en los hospitales y el abuelo sigue vivo. Romney lleva calzoncillos mágicos, y yo quiero que el líder del mundo libre vaya sin ropa interior", valora ante la urna.
En un minuto y medio, el personaje se burla tanto de Mitt Romney como del actual mandatario. "Barack Obama, no lo sé -se dice- ya tengo una mujer que me dice que coma cosas sanas".

Finalmente Homero, a diferencia del 2008 cuando trató de votar a Obama, se decide por el postulante republicano, pero luego se escandaliza con la declaración de impuestos de Mitt Romney, y decide avisar a la prensa. No puede hacerlo: en la misma cabina de elección sale un tubo enorme que lo absorbe.

Homero es eyectado en una fábrica de banderas estadounidenses "en algún lugar de China" y reflexiona: "Bueno, al menos ahora tengo un trabajo estable". Pero inmediatamente después quien sale del tubo es Ned Flanders.
LA NACIÓN DE ARGENTINA (GDA)

Dilema de barras bravas

Dilema de barras bravas:
En otro mundo, incluso hubiesen llegado a ser amigos. Luis Guillermo López, Alexánder Celis, Ómar Rodríguez y Fredy Imbachi nacieron en la misma localidad de Bogotá, casi por la misma época, en hogares de clase media y con las mismas carencias, la misma falta de oportunidades, a su alrededor.
Pero en la misma lógica absurda del conflicto que separa hermanos, vuelve enemigos a los vecinos y arruina corazones en nombre de supuestas ideologías, a estos cuatro padres de familia un poco prematuros, doctorados en calle, los distancia una creencia que ellos llaman pasión: los distancia el color de sus camisetas.
Por esas camisetas, dicen, han llorado y reído, claro, pero también han tenido que contar a los amigos muertos y estar ellos mismos a las puertas de la muerte en más de una ocasión.
Se han querido matar entre ellos. De hecho, después de una guerra sin cuartel de poco más de 10 años, la primera vez que se vieron las caras sin anteponer un arma fue en febrero de 2010, cuando a través de un programa de la Alcaldía llamado ‘Goles en Paz’ se citaron en el parque La Amistad de la localidad de Kennedy, la misma en la que nacieron los cuatro hace unas tres décadas.
Los ediles de Kennedy les habían pedido que llevaran redactada una “lluvia de ideas” para mejorar la convivencia entre las barras . A Luis Guillermo y Ómar los representaron otros dos líderes de sus respectivos colectivos. Cualquiera llevó un computador portátil y entre todos comenzaron a imaginar cómo sería el mundo con hinchadas de fútbol en paz. Fue un sábado a las 10 de la mañana y no había un solo policía presente. Un pequeño milagro.
Más o menos desde el año 2000, Kennedy había sido el epicentro de un violento conflicto capital entre barras bravas de fútbol con estos hombres como los protagonistas que vieron nacer sus hinchadas y compusieron algunos de sus cánticos —muchos copiados de los cánticos de las barras argentinas—, decoraron estadios y viajaron eternas horas en bus para animar a sus equipos; pero que pronto pasaron de enfrentarse a piedra con los hinchas rivales a hacerlo con todo tipo de armas.
Los cuatro comparten el hecho de ser los líderes distritales de sus respectivas barras. Y, acaso por eso, los cuatro cuentan su historia a partir de las cicatrices.
Fredy Imbachi —28 años, nacido en el barrio Kennedy central, hincha desde los 15— asegura que la barra Los del Sur, del Club Atlético Nacional, es la más grande del país y que en Bogotá cuenta con unos 900 miembros. De vivir tranquila y modestamente con su abuela, su madre y su hermana, mientras cursaba el grado 10º del bachillerato, pasó a gastar todas sus onces en boletas para entrar al estadio. A la calle salía a imitar a Higuita y a Leonel, y a los barristas del Club Deportivo Los Millonarios, uno de sus archienemigos, les cantaba con acento argentino:
Millonarios, sabés que no existís
Vas a llorar gallina por ahí
Vení, vení, cantá con esta hinchada
Yo soy del verde desde que nací.
En diciembre de 2008 Fredy había visto morir a 18 amigos de la barra en enfrentamientos de todo tipo, casi siempre por los días de partidos. Salir a “cazar” barristas rivales, armados con cuchillos y piedras, era una actividad común en las cuatro barras más grandes del país, todas con sede en Kennedy, el corazón del barrismo en Colombia.
Ese mes venía en bus con unos 30 compañeros de ver en Ibagué un partido cuando el grupo se encontró con 200 hinchas de Los Millonarios. Se despertó 24 horas después con un machetazo en el cuello, una puñalada en la espalda y un pie partido.
Luis Guillermo, conocido como Pimpollo, enumera por su parte cicatrices en el labio inferior, en la frente, un ojo y la barbilla. Todo, cuenta, por defender su camiseta en los Comandos Azules de Millonarios, la barra que fue fundada hacia 1992 y en 2008 se dividió a muerte entre la gente que sigue a Pimpollo y la que sigue a Jorge, al que llaman Moneda.
Pimpollo tiene 28 años, dos hijos de 8 y 12 y una historia que empezó en el barrio Carimagua de Kennedy. Allí se crio junto a su padre, Luis Guillermo López Díaz, un exsargento del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía, el enemigo natural de los barristas cuando se levantan.
A Álex le dicen Barbas, sobre todo en el barrio Carvajal de Kennedy, en donde nació. Pero él preferiría que lo llamaran simplemente hincha popular, porque odia cuando se refieren a la Guardia Albirroja Sur (fundada el 13 de enero de 1987), del Independiente Santa Fe, como barra. “Me asusté de esta guerra cuando empecé a ver el poder del narco y del microtráfico afectando a los niños”, dice.
Ómar dice que el consumo de drogas es uno más de los problemas que permean el barrismo: las carencias, la delincuencia común son otros más. “Pero lo peor es la violencia por la violencia”, remata el líder de Disturbio Rojo Bogotá, la hinchada del América de Cali, fundada en 1996.
La violencia por la violencia que hizo que mataran a Marioneto, a El Pichi, a 17 en 2009; que hirieran a Pimpollo y a Fabián y que encarcelaran a El Topo. Cansados, los muchachos reconocieron que era hora de parar la guerra en Kennedy.
Y justo apareció el programa ‘Goles en Paz’.
Entre las peticiones que redactaron aquella mañana de febrero de 2010 estuvieron los cupos en los colegios, las libretas militares y la ayuda para capacitarse en música o panadería, a través del Sena, que los barristas de Kennedy fueron obteniendo meses después.
Un pacto por la paz firmado por los principales líderes de las hinchadas, quienes crearon códigos como respetar a las familias de los barristas y declarar los colegios zonas de tolerancia, puso fin temporalmente a un oscuro panorama que hablaba de 17 jóvenes relacionados con barras muertos entre 2009 y 2010.
La premisa de la muerte del otro como trofeo, las fronteras invisibles en la localidad, parecían algo olvidado hasta este año, cuando se acabó ‘Goles en Paz’ y estos cuatro chicos comenzaron a reclamar el apoyo estatal que venían recibiendo.
El alcalde de Kennedy, Fernando Escobar, reconoce que esa ayuda efectivamente se terminó. Y lo cuenta con una frase lapidaria: “Tener como proyecto de vida el seguimiento irracional a un equipo no nos parece que tenga un contenido de dignidad que merezca ser promovido”.
Y acto seguido recuerda que hay mucho más por hacer en la segunda localidad más grande de la capital del país (la primera en población, con un millón 600 mil habitantes), en donde el 70% de los barrios pertenecen a los estratos 1 y 2 y uno de ellos, llamado El Amparo, asegura el mandatario local, ostenta el título del más peligroso de Bogotá.
Ómar, Álex, Luis Guillermo y Fredy coinciden por separado al contar que hace poco más de un mes que no se presenta ningún episodio violento relacionado con barras en la localidad. Pero no prometen mucho. No están en otro mundo, sino en este en el que a veces la muerte sigue siendo determinada por el color de una camiseta.
Y ellos seguirán con las suyas puestas.
Frases para no olvidar
"En las barras hay drogas, pero también gente que construye, que cree que se puede ser un hincha y estar en paz”. Fredy Imbachi,  hincha de Nacional.
"Yo no le voy a decir mentiras: la guerra entre barras sigue porque no podemos controlar a todo el mundo”. Luis Guillermo López,  de Millonarios.
El apoyo a las barras, que son movimientos políticos, no es un favor sino un deber”. Alexánder Celis,  hincha de Santa Fe.
Nos cansamos de ver tantos muertos y a sus madres reclamarnos”. Ómar Rodríguez, hincha del América.

Jackson Martínez y James Rodríguez anotaron en el Porto 4-0 Beira Mar

Jackson Martínez y James Rodríguez anotaron en el Porto 4-0 Beira Mar:
Jackson Martínez - EFE
 James Rodríguez, de 21 años, asumió su rótulo de estrella en el primer partido liguero del equipo sin el brasileño Hulk -vendido al Zenit por 60 millones de euros-, y su influencia en el juego de los 'dragones' parece cada vez mayor.Este sábado, las bajas de Fernando y Lucho González llevaron al técnico Vítor Pereira a retrasar su posición, del extremo izquierdo al medio centro, y su rendimiento no decayó.El técnico portugués pobló de "bajitos" el centro del campo (juega con un esquema 4-3-3) con el propio James, Defour y Moutinho, un trío que destaca por su técnica más que por su poderío físico.Los primeros treinta minutos de partido fueron muy equilibrados tanto en juego como en remates, ya que el Beira Mar fue capaz de llegar con cierta asiduidad a las inmediaciones de la portería defendida por Hélton.Pero una genialidad del colombiano Jáckson Martínez, fichado este verano a los Jaguares mexicanos a cambio de nueve millones de euros, rompió la igualdad en el marcador.El punta recibió un balón de su compatriota James con el pecho, lo elevó por encima de su cabeza y remató de semichilena para marcar un auténtico golazo que llevó el delirio a las gradas de Dragao.Minutos después, cuando ya asomaba el descanso, fue el internacional luso Varela quien recibió un pase de cabeza dentro del área de James Rodríguez, que lo dejó en franca posición para fusilar a Rui Rego, el portero del Beira Mar.Con el duelo ya de cara, el Porto prácticamente aseguró la victoria nada más arrancar la segunda mitad, cuando un pase atrás de Varela llegó en el punto de penalti a un James omnipresente, cuyo disparo con la diestra rozó el palo y entró.El Beira-Mar, liderado por el exmadridista Javier Balboa, se desinfló en cuanto comenzaron a llegar los goles y apenas volvió a crear peligro hasta el pitido final.El central brasileño Maicon se encargó de hacer el cuarto tanto a la salida de un córner en el minuto 70 con un cabezazo, su especialidad.En el equipo de los 'dragones' jugaron este sábado algunos de los futbolistas menos utilizados por el técnico, como el central Mangala, el centrocampista André Castro y el extremo argentino Iturbe, para quien fue su debut esta temporada.Quien se volvió a quedar fuera de la convocatoria fue el central portugués de origen caboverdiano Rolando, que de titular la pasada campaña ha pasado ahora a ver los partidos desde la grada, después de un verano durante el que se especuló con su posible salida al fútbol italiano.Resultados segunda jornada:Viernes:Moreirense 0 - Vitória Guimaraes 1Sábado:Porto 4 - Beira-Mar 0Domingo:Vitória Setúbal - OlhanenseNacional - Pacos de FerreiraBraga - Río AveAcadémica - BenficaLunes:Estoril - MarítimoSporting Lisboa - Gil Vicente

“Falcao rompe el molde”

“Falcao rompe el molde”:
El argentino Juan Sebastián Verón, a sus 37 años, disfruta ahora de sus días compartiendo con su familia, tras el retiro de las canchas.
Figura del fútbol mundial, Juan Sebastián Verón no puede desprenderse de esa aureola que lo acompaña desde que empezó su camino como jugador profesional, hace 18 años. Pero lejos está, a los 37, de sentirse extraño los fines de semana. “Aprovecho para descansar, estar con mi familia, pero no dejo de ver a Estudiantes. Voy a la platea, como un hincha más”, dice La Brujita, que está estrechamente ligado a ese club que lo impulsó en el mundo de la pelota, aquel que sueña con dirigir desde la función de mánager o presidente, pero del que ninguna manera será entrenador. Al menos, siempre lo dijo y lo repite en la charla con El Espectador, en el marco de la entrega del zapato de oro de Adidas, un homenaje de la marca de las tres tiras, que vistió a Verón durante los mejores momentos de su exitosa carrera.
Verón no nació en Colombia, pero estuvo muy cerca. Es que La Brujita llegó un año antes de que La Bruja padre se vistiera con la camiseta rojiblanca de Júnior de Barranquilla. Juan Sebastián, entonces, todavía no había dejado los pañales cuando se mudó a la ciudad costeña. Pero, claro, es una voz autorizada para hablar de fútbol y, especialmente, de la selección tricolor que conduce el técnico argentino José Néstor Pékerman.
¿Por qué no quiere ser director técnico?No me gusta, nunca pasó por mi cabeza ser entrenador. Y esto no tiene que ver con una cuestión de vocación, de que no esté capacitado para transmitir mis conceptos. Sería como alargar mi carrera. Lo siento así. Y sentarme en el banco no me va a dar más de lo que me dio el fútbol.
¿Y dirigente?Me gustaría. Se puede hacer gestión y mejorar muchas cosas desde ese lugar.
¿Presidente de Estudiantes?No sé… Todavía no es el momento. Más adelante veremos.
¿Va a seguir jugando al fútbol, al menos de manera ‘amateur’?Sí, a través de mi primo, Pedro Verde, acepté jugar seis meses en Coronel Brandsen, un club de la Liga de La Plata, mi ciudad. Es relajante, voy a aprovechar para divertirme un rato sin las presiones del fútbol actual. Es una forma de despuntar el vicio, como decimos por acá. Jugar con pibes que trabajan o estudian, es algo lindo, una manera de ver el fútbol desde otro lado.
¿No se ve, más pronto que tarde, colaborando con el cuerpo técnico de la selección de Argentina? En algún momento se dijo que podía ser inclusive el mánager.En su momento se habló, es cierto. Es una función que me gusta, que es muy habitual en Europa y que en la Argentina, de a poquito, se va poniendo de moda. Hay muchos clubes que ya tienen mánager aquí. Sin ir más lejos, Gabriel Batistuta en Colón de Santa Fe. Es importante ser el nexo entre el cuerpo técnico y la dirigencia, charlar con los jugadores. Pero no volvimos a charlar del tema. Yo siempre estoy a disposición de la selección. Lo dejé claro a lo largo de mi carrera, puse todo de mí por la camiseta de mi país.
¿Y cómo ve a la selección de Argentina ahora, de cara a las eliminatorias al Mundial de Brasil 2014?La vi bien en el amistoso con Alemania. Me gustó. Pero no hay que apurarse. Hay que encontrar una regularidad y aprovechar que tenemos a Lionel Messi, el mejor jugador del mundo. El objetivo es clasificarse para el Mundial de Brasil. Después, hay que ir por más, pero sin volvernos locos. La desesperación no es buena consejera.
Habló de Lionel Messi. Usted lo conoce bien porque compartió la habitación con él en el último Mundial. ¿Lo que hace es sobrenatural?Además de ser un futbolista sobresaliente, es un jugador sensacional. Hace todo fácil, hasta lo más difícil. Es un líder por naturaleza propia. Por eso está muy bien que sea el capitán.
Tuvo muchos entrenadores, ¿cuál fue el mejor que lo dirigió en toda su carrera?Tuve unos cuantos y variados. Desde César Luis Menotti a Carlos Bilardo. Creo que todos, en mayor y menor medida, me han dejado sus enseñanzas. Lo que más destaco de los técnicos es la manera de expresarse al grupo, que a fin de cuentas, es lo más importante de un plantel. Con la unión de todos, se puede conseguir cualquier objetivo. De eso no hay dudas.
¿Cómo evalúa a Alejandro Sabella, que lo dirigió a usted en Estudiantes y es el actual entrenador de la selección Argentina?Es un técnico que sabe mucho, de esos que te dejan una marca, te enseñan. Creo que la elección de la AFA fue muy acertada. Le va a dar muchas satisfacciones a la selección.
Haciendo un repaso de su carrera, ¿cree que fue una buena decisión haber dejado Europa hace seis años, cuando todavía estaba vigente?Sin duda. Volví a mi país porque quería jugar en Estudiantes y porque de nada me vale criar a mis hijos en cuna de oro si ellos no están felices. Y acá, con la familia, ellos disfrutan. Eso no tiene precio. No hay plata ni contrato que te devuelva la imagen de mis hijos con los primos y amigos del barrio.
¿Cuánto de importante tuvo su padre, Juan Ramón, exjugador de Atlético Júnior, en su carrera como profesional?Todo. El siempre me aconsejó y fue un ejemplo para mí. Él me transfirió ese sentimiento de pertenencia por Estudiantes. En el club todavía trabajan muchos de los muchachos que jugaron juntos en su época. Incluso, hasta se juntan a tomar café y recuerdan viejas anécdotas de la Copa Libertadores de América.
¿Le quedó algo pendiente como futbolista?Ganar algo con la selección. Todos nos preguntamos por qué no se nos dio un título con tantos buenos jugadores. Equipos con menos jerarquía han logrado cosas.
¿Y ganar el Mundial de Clubes con Estudiantes?Haberlo jugado ya fue un privilegio. Cuando supimos que íbamos a enfrentar al Barcelona, pensamos en hacer un partido lo más dignamente posible. Y fue muy parejo, demasiado. Casi lo ganamos. Estuvimos muy cerca.
¿Lo sorprende que Colombia esté atravesando un buen nivel en las eliminatorias, con sus dos últimos triunfos frente a Uruguay y Chile?Colombia no es una sorpresa. Hace tiempo que viene haciendo las cosas de la mejor manera. Lo demostró en la pasada Copa América. Tiene muy buenos jugadores, especialmente Falcao, que es un futbolista que rompe el molde.
¿Cree que va a clasificarse al Mundial de Brasil 2014, de una vez por todas?Creo que la selección de Colombia es una de las candidatas a la clasificación por lo bueno que ha hecho en los últimos partidos. Ha dejado una muy buena impresión. Es ordenada atrás y contundente adelante.
¿Cuánto cree que tiene que ver el entrenador José Pékerman con esta actualidad del equipo colombiano?Le ha dado un vuelco importante. Seguramente les cambió la mentalidad a los jugadores. Pékerman es un gran entrenador.
¿Entonces no le guarda rencor por no haberlo convocado al Mundial de Alemania 2006?No, eso es historia antigua. Ojalá que a José le vaya bien y que Colombia se clasifique al Mundial de Brasil.